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Publicación Humorística de Cuba - fundada en su versión impresa desde 1961
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SE NOS FUE ROLAND

                  Por IsCaJim
  Nadie piense que se nos fue de su natal provincia central, a la que siempre fue fiel, aunque sus obras recorrieran salones y concursos por todos los rincones del globo, con notable éxito.  
   Su fallecimiento es una lamentable pérdida no solo para Melaíto, la publicación humorística villaclareña, sino para todo el humorismo cubano e internacional. Tenía la virtud de ser excelente caricaturista y además, buen redactor de textos.
   Había sido junto al “Pedruco” (Pedro Méndez) uno de los fundadores de Melaíto, a fines de 1968, generando sonrisas para los macheteros que laboraban en la zona central durante la histórica  zafra de los Diez Millones. Después del 70 siguió firme en su periódico hasta ahora. Al emprender el “viaje” fungía  como el jefe de redacción y dibujante.
  En el reciente XIX Salón Internacional de Humorismo Gráfico se le incluyó en el jurado e incluso asumió la tarea de decir las palabras de presentación en una de las principales exposiciones. Pues, pese a su evidente deterioro físico, se mantenía al pie del cañón.
   Atesoró numerosos premios y menciones en certámenes cubanos y fuera de nuestras fronteras, y publicó varios libros con caricaturas y textos suyos. Además, apadrinó con sus experiencias a algunos talentos emergentes.
  Como todos sabemos “Roland” no era su nombre de pila. Se le conocía desde hace 78 años como Rolando González Reyes.   
   Según solía contar, ese nombre artístico se lo propuso la palantera Évora Tamayo, cuando se fundó Melaíto y los muchachones de Palante se turnaron para asesorarlos en el jaleo de hacer un periódico provincial de humor cañero.
     Lo vamos a extrañar, sobre todo en las nuevas jornadas que cada final de año nos convoca a reunirnos en Santa Clara, pues ya a las figuras emblemáticas de Melaíto, al cabo de tantos años, las sentimos como parte de nuestras propias familias.  Además, como sugiere un poema: los hombres pasan, el arte y sus artistas quedan. Y él se fue, y a la vez se queda.

   
 

 

   
       
   
       
   
       

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