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| Gerardo Hernandez Nordelo |
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"H.
Nordelo" como suele firmar Gerardo sus caricaturas
y textos humorísticos, viene siendo para PALANTE como
el equipo Industriales para la capital cubana, porque
(aparte de que Gerardo es habanero "industrialista")
ha devenido nuestro símbolo, el palo más alto de nuestra
nave de sonrisas. Y de ahí que le dediquemos este espacio
en el sitio Web, como merecido homenaje.
Gerardo es una de las cinco puntas de esa estrella de
Héroes también integrada por los nombres de René, Ramón,
Antonio y Fernando, y a quienes de igual forma honramos
y defendemos con nuestra obra.
Pero Gerardo, por su condición de humorista nos toca
muy de cerca, quien, a sus virtudes ya legendarias,
suma la muy especial de ser nuestro colega, y de haber |
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estado
cercano a PALANTE desde los tiempos en que ni soñaba en infiltrarse
dentro de las filas de la mafia de Miami para frustrar los
planes terroristas contra Cuba. Por eso, sin pretenderlo,
ha devenido para todos los humoristas cubanos un paradigma
de amor por esta hermosa y muy humana profesión artística,
no sólo por lo que hizo para Palante, para La Aspirina, para
Tribuna de la Habana y El Muñe, sino porque después, ha seguido
desarrollando la vocación de caricaturista en las peores condiciones
en las que el hombre puede ejercerla.
Sí, porque ni las degradantes condiciones carcelarias de encierro
en solitario (el "hueco") a las que fue sometido por las autoridades
norteamericanas, ni la farsa de juicio amañado y politizado,
ni las injustas y abusivas condenas que le fueron impuestas,
en ningún momento doblegaron su espíritu. Y tuvo ánimo durante
el juicio para satirizar gráficamente aquella mascarada de
justicia Made in Miami.
De igual forma, porque a lo largo de varios años de encarcelamiento
en prisiones de alta seguridad, y bajo el constante hostigamiento
gubernamental, que incluye hasta la imposibilidad de poder
recibir la visita de su esposa Adriana, no se ha dejado vencer
por el desaliento, mantiene muy en alto su vocación patriótica,
su optimismo y su combatividad. Y pese a la colosal correspondencia
que se ocupa de atender, llegada desde los más apartados rincones
del mundo, no ha dejado de hacer ocasionalmente caricaturas
valientes de gran contenido político y humorístico.
Por eso él es nuestro Gerardo, el de PALANTE, el de todos
los humoristas cubanos, y de toda Cuba. Es imposible en unas
pocos párrafos de presentación abarcar la inmensidad de su
ejemplo, y las circunstancias de su injusto encierro, por
lo cual queremos que estas líneas sirvan como cordial y acogedora
invitación para que nuestros lectores visiten el link que
les ofrecemos para profundizar en la personalidad de Gerardo
y de sus compañeros.
La vida merece ser defendida con valor y optimismo. Como dijo
nuestro Apóstol José Martí: "En Cuba daremos la vida sonriendo".
Y eso es precisamente lo que nos hace fuertes, y lo que jamás
entenderán nuestros amargados enemigos. |
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