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Por: Mercedes Azcano Torres
Entre hermosos originales del historietista belga Étienne Schréder, expuestos en la galería de Vitrina de Valonia, compartieron ideas sobre el presente y el futuro de la historieta, autores, editores, periodistas y seguidores de este género gráfico, en el Coloquio “Contar con Arte”, del 4 al 6 de febrero.
Conferencias, debates y un taller de guion, fueron el pollo del arroz con pollo del encuentro, auspiciado por las editoriales Pablo de la Torriente, Gente Nueva y Abril, así como por el Círculo de Humoristas e Historietistas de la Unión de Periodistas de Cuba.
La bienvenida estuvo a cargo de Lysbeth Daumont, especialista del museo, y de su director Alexander Calcines. En la inauguración, Bárbara Doval, vicepresidenta de la Upec, recalcó la necesidad de preservar este patrimonio gráfico, que acompaña y revela el histórico acontecer de la nación.
Moderado por el dibujante Ángel Velazco, el panel “La publicación de historieta en Cuba: retos y proyecciones”, trazó una panorámica de la producción editorial, sus logros y dificultades.
La visión de los autores y su reclamo de nuevos espacios; las exigencias de los editores, en relación con la calidad; los vínculos con la industria poligráfica; la incomprensión de algunos comercializadores, y hasta la ignorancia de quienes, erróneamente, sitúan historietas para adultos en libreros de obras dirigidas a los niños; fueron algunos de los temas discutidos por los participantes. No obstante, hubo consenso en cuanto al interés que generan las historietas, ya sean de ciencia ficción, figuras y acontecimientos históricos, aventuras y adaptaciones literarias.
Representantes de las editoriales Abril, Gente Nueva, Pablo de la Torriente, Capitán San Luis y la revista Mar y Pesca, coincidieron en la idea de concertar esfuerzos para darle el espacio y el lugar que merecen, en la preferencia del público, obras de verdadero valor cultural, que enriquezcan el imaginario popular, modernas, novedosas, experimentales y autóctonas, frente a la avalancha de hombres araña, Doras y princesas, fruto de la globalización.
Isel Chacón, directora del Museo del Humor, se refirió a la historieta humorística, cuyo espacio fundamental son las publicaciones como Palante, dedeté y Melaíto, y a la necesidad de promover a los nuevos talentos, así como de preservar la obra gráfica de los maestros del género.
El taller de guion de cómic para profesionales, impartido por el historietista belga Étienne Schréder, la premiación de un concurso para adolescentes y los intercambios entre el público y los autores, fueron otros momentos del coloquio con el que celebró su décimo aniversario la Vitrina de Valonia.
La antigua edificación de fines del siglo XVIII y principios del XIX, que perteneció a los condes de Cañongo y que está situada en San Ignacio número 356, entre Muralla y Teniente Rey, la Habana Vieja, fue rehabilitada por la Oficina del Historiador, en colaboración con la región de Valonia. El museo se inauguró en el 2006, para promover la historieta como parte del patrimonio cultural de Cuba y Bélgica.
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